domingo, 4 de noviembre de 2007

Tragarse el semen

Hay gente que considera la coliflor, el brócoli o las judías su comida preferida. Hay personas que incluso disfruta comiendo callos. Hay gente que nunca ha probado estos platos, y cuando los prueba les gusta. Hay gente que no quiere ni probarlos. Por otro lado también hay gente que no le gusta el chocolate. Todas estas personas son igual de normales, y ninguno de ellos hace nada raro comiendo sus platos preferidos.

Con el semen sucede igual. Hay personas que no les gusta tragar el semen de su pareja, otras ni siquiera les gusta que eyaculen en su boca, y otras en cambio nunca lo han probado. Entre los que nunca lo han probado hay gente que lo probará, y gente que prefiere ni probarlo.

Ninguna de estas circunstancias se sale de lo normal. Aún así, varias anotaciones respecto a este tema:

1.- Es lógico que tu chico quiera eyacular en tu boca. Si él disfruta cuando le practicas una felación, querrá llegar al orgasmo con esa práctica q tanto placer le proporciona. Sus deseos son normales y no tienen nada de malo, y tampoco tiene nada de malo que te lo plantee.

2.- No está bien presionar a tu pareja para que te deje eyacular en su boca. Una cosa es pedírselo o proponérselo, y otra muy diferente insistir o presionar. Quien tiene la última palabra siempre tiene que ser tu pareja, y tú deberás respetarlo escrupulosamente.

3.- Sólo tú debes decidir si quieres que él eyacule en tu boca. Hay gente que ingiere el semen y les excita, gente que no le importa que eyaculen en su boca pero luego escupe el semen, y gente que no quiere ni sentir el semen dentro de su boca. También hay gente que ni siquiera lo han probado. En este último caso puedes probar y luego decidir si quieres seguir haciéndolo o no, pero si te desagrada el simple hecho de probarlo, no lo hagas.

4.- Hay personas que no es que les guste sentir como eyaculan en su boca, pero tampoco les desagrada en exceso. Vamos, que hay gente que "ni fu ni fa". Muchas de estas personas deciden seguir con la felación hasta que él eyacule porque les gusta ver cómo él disfruta, o por el simple hecho de dar más placer a su pareja. Es una decisión tan respetable como el no hacerlo.

5.- Si no te gusta que eyaculen en tu boca o hay ocasiones que te gusta y otras que no, podéis comprar preservativos de sabores. Los podéis comprar en cualquier sex-shop y en algunas farmacias o grandes supermercados. Muchas parejas practican el sexo oral hasta justo antes de la eyaculación, que es cuando se ponen un preservativo de estos.

Fuente: http://sexoconsultas.blogspot.com